Vampirismo


 ¿Qué es el vampirismo y cuáles son sus misterios principales para descubrir la cuna de este gran mito ancestral y sus verdades y falsedades que durante tantas noches a conmocionado a toda la humanidad y a toda la literatura?.
    
  El mito vampírico tradicionalmente hace referencia al estado postmuerte de un cadáver que recobra vida para beber la sangre de los seres vivos, en pos a subsistir a través de su alimento, la sangre. 

  Generalmente nos lo representan como un enviado satánico con colmillos que ataca al cuello, a la altura de la yugular, para extraer la mayor cantidad de sangre con un sutil sentido placentero para la víctima ya que provoca que al cerebro no le llegue el suficiente riego sanguíneo, y  la ausencia de dolor.
  Pero a pesar de las historias de Bran Stocker y otros, para la persona racional, no deja de ser un mito fantástico, entre otras cosas, porque son pocos los que aseguran haber visto a uno de ellos en plena acción. Por tanto, olvidándonos de la respetable posibilidad que todo esto sea cierto, quisiera estudiar metódicamente las bases del mito.
  El uso de sangre como alimento de vida es un hecho teológico muy ancestral, que se halla en todas las culturas, o como mínimo el respeto a la sangre. 

  Con esto decimos que existen civilizaciones, como en el amazonas, perdidas de las rías de la civilización, donde realizan sacrificios humanos y comen la carne cruda, con la intención de rejuvenecer para tener una vida eterna, o para que esta sangre, al ser derramada en un sacrificio sea alimento de la deidad.   Partiendo de estas premisas de culturas ancestrales, observamos que las grandes religiones que hoy existen, cristianismo, mahometano o budista, descienden de otras aún más antiguas, y estas te llevan siempre a las teologías caníbales de antaño. 

 Esta representación de la sangre, o el culto a la sangre lo obtenemos en la Cábala, en el Corán o incluso en la Biblia, ya que la creencia en el poder de la sangre, como representación de aquello que otorga vida ha sido imborrable por su importancia para toda cultura. Esto lo podemos ver en el asesinato de Caín y Abel, o en las historias de Mastema en la Cábala, o incluso solo hay que recordar los sacrificios humanos de los aztecas, y otras culturas americanas que los españoles hallaron.


 Por tanto, parece que el vampiro toma sangre para rejuvenecerse y tomar la vida eterna, y esto nos recuerda al árbol de la vida, pero y los colmillos. Este dato puede atribuírselo a la serpiente, otro punto de inflexión en todas las religiones, descendiente también de las culturas arcanas. Como sabemos es ancestral el culto a la serpiente, generalmente como representación de sabiduría  y poder, que se usaba para otorgar una muerte placentera al iniciado, el cual tras la muerte andaría los caminos de la eternidad, como observamos en los faraones egipcios, y el gran culto a la cobra, la diosa Isis, la Astarté, o incluso la Atenea, ya que este culto griego procede de otro ancestral, basado en la importancia de dicho animal.
  También otro punto importante del vampirismo es la relación tan fuerte que existe con la sexualidad. Y partiendo de la misma base, el culto a la sexualidad sacra es tan ancestral, que incluso cuando el cristianismo comenzó a expandirse por Europa, halló esta costumbre religiosa tan aferrada al pensamiento teológico, que muchos investigadores actuales han afirmado que no solo existía una cultura sexual sacra, sino que Europa hasta los años 600 era tántrica por definición.
   Por tanto, para finalizar este pequeño pero espero que profundo análisis sobre el vampirismo, el vampirismo es una costumbre social teológica herética, tan arraigada en la sociedad, que ninguna cultura religiosa, sea cristianismo, budismo... ha conseguido erradicar del pensamiento social, y ante esta diáspora de poder de convicción. 

 Las religiones, sobre todo las cristianas,  han tomado todo lo vampírico como algo satánico, para así proseguir con su lucha eterna de intentar erradicar el culto a la sangre humana, a la serpiente y al sacrificio, costumbres para muchos inhumanas, inexplicables y tan cercanas al asesinato que sería inaceptable, aunque para otros puede ser de gran rigor teológico, religioso y alquímico.

 José García Velázquez.   Literatura. Religiones Comparadas.