Página
principal
Santiago Ramón y Canal Severo Ochoa
Elisabeth Kubler Ross Madame Curie Riboberta Menchú
Personajes
1- Santiago
Ramón y Cajal.

Ante
mi admiración por él este pequeño homenaje por su nacimiento.
Esta es su historia convencional, llegara su día donde os escriba la
que no se conoce de él tanto como esta.
Ramón y Cajal, Santiago
1 de Mayo nacimiento. Muere en Madrid el día 17 de octubre
(Petilla de Aragón, España, 1852-Madrid, 1934) Histólogo español. En
1869 su familia se trasladó a Zaragoza, donde su padre había ganado
por oposición una plaza de médico de la beneficencia provincial y
había sido nombrado, además, profesor interino de disección. En un
ambiente familiar dominado por el interés por la medicina, se licenció
en esta disciplina en 1873. Tras sentar plaza en la sanidad militar
(1874), fue destinado a Cuba como capitán médico de las tropas
coloniales. A su regreso a España, en 1875, fue nombrado ayudante
interino de anatomía de la Escuela de Medicina de Zaragoza. Dos años
más tarde, en 1877, se doctoró por la Universidad Complutense de
Madrid; por esa época, Maestre de San Juan le inició en las técnicas
de observación microscópica. Fue nombrado director de Museos
Anatómicos de la Universidad de Zaragoza (1879) y más tarde
catedrático de anatomía de la de Valencia (1883), donde destacó en la
lucha contra la epidemia de cólera que azotó la ciudad en 1885. Ocupó
las cátedras de histología en la Universidad de Barcelona (1887) y de
histología y anatomía patológica en la de Madrid (1892). A partir de
1888 se dedicó al estudio de las conexiones de las células nerviosas,
para lo cual desarrolló métodos de tinción propios, exclusivos para
neuronas y nervios, que mejoraban los creados por Camillo Golgi.
Gracias a ello logró demostrar que la neurona es el constituyente
fundamental del tejido nervioso. En 1900 fue nombrado director del
recién creado Instituto Nacional de Higiene Alfonso XII. Estudió
también la estructura del cerebro y del cerebelo, la médula espinal,
el bulbo raquídeo y diversos centros sensoriales del organismo, como
la retina. Su fama mundial, acrecentada a partir de su asistencia a un
congreso en Berlín y gracias a la admiración que profesaba por sus
trabajos el profesor Kölliker, se vio refrendada con la concesión, en
1906, del Premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus
descubrimientos acerca de la estructura del sistema nervioso y el
papel de la neurona, galardón que compartió con C. Golgi. En 1907 se
hizo cargo de la presidencia de la Junta para Ampliación de Estudios e
Investigaciones Científicas. Un año después de la presentación de la
técnica del formol-urano por Golgi, desarrolló su técnica del
oro-sublimado, con la que se obtenían mejores resultados. En 1920
renunció a la dirección del Instituto Nacional de Higiene y el rey
Alfonso XIII autorizó la fundación del Instituto Cajal de
Investigaciones Biológicas, que quedaría instituido dos años más tarde
y al que Cajal dedicaría sus esfuerzos hasta su muerte, tras abandonar
la docencia universitaria. Prueba de la intensa actividad que
despliega todavía en este período es la publicación, en 1933, del
trabajo titulado «Neuronismo o reticulismo», en la revista científica
Archivos de Neurobiología, aportación que se considera su testamento
científico. Ramón y Cajal fue el creador, además, de una importante
escuela, a la que se deben contribuciones esenciales en diversos
campos de la histología y de la patología del sistema nervioso. Entre
sus discípulos españoles destacan J. F. Tello, D. Sánchez, F. De
Castro y R. Lorente de No. Su labor gozó de un amplio reconocimiento
internacional, que no sólo se circunscribe a su época.
2- Elisabeth
Kubler Ross.

Elisabeth Kubler Ross es médica psiquiatra y autora del reconocido libro “Sobre
la muerte y los moribundos”. Se ha ganado un merecido lugar como la autoridad
más querida y respetada en este tema. Cursando hoy sus 70 años, ha dedicado la
mayor parte de su vida trabajando con los enfermos terminales y sus familias.
Nació en Zurich , Suiza, como una de trillizas. Se graduó como médica en la
universidad de Zurich en el año 1957.
Llegó a los Estados Unidos en el año 1958; Comenzó allí su trabajo en un
hospital de Nueva York donde se horrorizó por el tipo de tratamiento que
recibían los pacientes terminales, “Eran evitados y abusados, nadie era honesto
con ellos”, dice. A diferencia de sus colegas, ella hizo del hecho de acompañar
a los enfermos terminales el centro de su tarea, escuchándolos con atención
mientras ellos le abrían su corazón. Empezó impartiendo seminarios en los que
participaban enfermos terminales que contaban al público acerca de su situación
y cómo la atravesaban. Su primer libro “Sobre la muerte y los moribundos”
publicado en 1969 hizo de Kubler Ross una autora conocida internacionalmente.
“Mi meta era romper con la barrera de negación profesional que prohibía a los
pacientes expresar sus más íntimas preocupaciones”, escribía.
Elisabeth Kubler Ross ha dedicado muchos años a dar conferencias por el mundo y
ha escrito más de 20 libros en la materia incluyendo: Vivir hasta despedirnos,
Los niños y la muerte, SIDA el último desafío y su autobiografía: La rueda de la
vida. Sus libros han sido traducidos a más de 25 idiomas. Ha recibido, también,
más de 20 doctorados honoríficos. En 1995, una serie de apoplejías la dejó
paralizada de su lado izquierdo y enfrentando la muerte de cerca. A pesar de que
su salud se ha estabilizado no se ha recuperado completamente aún. Ahora dice:
“Soy como un avión que ha salido a la pista y no ha despegado, prefiero volver a
la terminal o volar de una vez”. La Dra. Kubler Ross vive actualmente en Arizona
y disfruta de la compañía diaria de aves y coyotes. Acaba de finalizar su nuevo
libro, “Life Lessons” (aún no traducido al español) en el que, junto a otro
experto en muerte y moribundos, escribe ésta vez acerca de los misterios de la
vida y los vivos. Ella dice “Quise, finalmente, escribir acerca de la vida y
el vivir.”
Elisabeth, se marcho para seguir realizando su labor al lugar escogido o ideado
para su evolución espiritual. la tarde del martes, 24 agosto de 2004, en
Scottsdale, Arizona . Hasta siempre.
Fuente página Web: http://www.elisabethkublerross.com/
3- Marie Curie
(1867-1934)

Marie Curie, de soltera Marja Sklodowska, nació en Varsovia (Polonia) el 7 de noviembre de 1867. Su padre fue profesor de física. En 1891 se trasladó a París (donde cambió su nombre por Marie) y se incorporó a la Sorbona. Dos años más tarde acabó sus estudios de física con el número uno de su promoción. En 1894 conoció a Pierre Curie y se casaron en 1895.Marie Curie estaba interesada en los recientes descubrimientos de los nuevos tipos de radiación. Wilhelm Roentgen había descubierto los rayos X en 1895, y en 1896 Antoine Henri Becquerel descubrió que el uranio emitía radiaciones invisibles similares. Curie comenzó a estudiar las radiaciones del uranio y, utilizando las técnicas piezoeléctricas inventadas por su marido, midió cuidadosamente las radiaciones en la pechblenda, un mineral que contiene uranio. Cuando vio que las radiaciones del mineral eran más intensas que las del propio uranio, se dio cuenta de que tenía que haber elementos desconocidos, incluso más radiactivos que el uranio. Marie Curie fue la primera en utilizar el término ‘radiactivo’ para describir los elementos que emiten radiaciones cuando se descomponen sus núcleos.Pierre Curie finalizó su trabajo sobre el magnetismo para unirse a la investigación de su esposa, y en 1898 el matrimonio anunció el descubrimiento de dos nuevos elementos: el polonio (Marie le dio ese nombre en honor de su Polonia natal) y el radio. Durante los cuatro años siguientes los Curie, trabajando en condiciones muy precarias, trataron una tonelada de pechblenda, de la que aislaron una fracción de radio de un gramo. En 1903 compartieron con Becquerel el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de los elementos radiactivos. Marie Curie fue la primera mujer en recibir un Nobel.En 1904 Pierre Curie fue nombrado profesor de física en la Universidad de París, y en 1905 miembro de la Academia Francesa. Estos cargos no eran normalmente ocupados por mujeres, y Marie no tuvo el mismo reconocimiento. Pierre murió el 19 de abril de 1906, al ser atropellado por un coche de caballos. Su esposa se hizo cargo de sus clases y continuó sus propias investigaciones. En 1911 recibió un segundo Nobel, un hecho sin precedentes. En esta ocasión fue el de Química, por sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos. Fue nombrada directora del Instituto de Radio de París en 1914 y se fundó el Instituto Curie. Marie Curie sufrió una anemia perniciosa causada por las largas exposiciones a la radiación. Murió el 4 de julio de 1934 en la Alta Saboya.
Los Curie tuvieron dos hijas, una de ellas también ganó un Nobel: Irène Joliot-Curie y su marido, Frédéric, recibieron el Premio Nobel de Química en 1935 por la obtención de nuevos elementos radiactivos.
4-RIGOBERTA MENCHÚ

Rigoberta Menchú Tum. Indígena maya
quiché. Nieta de mayas, esposa de Ángel, madre de Mash. Nació en Chimel, una
pequeña aldea de las montañas del Quiché guatemalteco, en 1959.
A los 19 años comenzó a militar en el Comité de Unidad Campesina (CUC), mientras
el ejército nacional llevaba a cabo su campaña de "tierra arrasada" contra la
población sospechosa de pertenecer a la oposición armada.
Según sus testimonios, recientemente calificados de medias verdades por un
investigador estadounidense, su hermano menor fue secuestrado y asesinado por el
ejército, su padre quemado vivo junto con otros veintinueve ocupantes de la
embajada de España y, pocos meses después, su madre también moría torturada.
Rigoberta salió del país y se refugió en México a los 21 años, donde fue acogida
en Chiapas por el obispo Samuel Ruíz García. Al año siguiente volvió a Guatemala
pero muy pronto tuvo que refugiarse en Nicaragua y luego otra vez en México.
Desde allí inició una serie de viajes cuyo epicentro fue Ginebra, donde
participaba en el grupo de trabajo de la ONU sobre poblaciones indígenas.
En 1988 regresó otra vez a su país; fue encarcelada inmediatamente y se vio
obligada a partir de nuevo al exilio.
Participó en la organización de los encuentros indígenas previos a la
conmemoración del quinto centenario de la llegada de los colonizadores españoles
a América.
En 1992 fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz y actualmente se dedica a
actividades en favor de los derechos humanos.
Su hermana Anita cuenta que Rigoberta es una persona que estuvo privada de todo
durante su niñez y su juventud, entonces cualquier cosa la sorprende.
"Si le regalan una camisa, le parece sensacional, se maravilla ante todo lo que
uno le dé, se maravilla ante el agua que corre por las calles, ante la técnica
hoy en dia, es su capacidad de maravillarse con todo lo que existe en el mundo y
su deseo de aprovechar lo que nunca tuvo, de poder vivir lo que nunca pudo, lo
que nunca le dejaron vivir", finaliza su hermana menor.
Por su parte, los niños dicen que Rigoberta juega con ellos y les cuenta
historias. Además, es una muy buena cocinera.
5-Severo Ochoa

(Severo Ochoa de Albornoz, 1905-93) Bioquímico español, nacido en Luarca (Asturias) y fallecido en Madrid. Fue el segundo español distinguido con un premio Nobel científico: Fisiología y Medicina (el primero fue Cajal, medio siglo antes, en 1906). Estudió medicina en Madrid, en una etapa febril de integración de conocimientos bioquímicos, y bajo la orientación del prof. Juan Negrín se centró en el metabolismo energético, con especial atención a las moléculas fosforiladas.
Doctorado en 1929, pasó a Heidelberg a trabajar bajo Otto Meyerhoff sobre energética muscular. En 1931 casó con Carmen García Cobián, y el mismo año fue nombrado profesor ayudante de Negrín, que le apoyó ante la Junta de Ampliación de Estudios para que completara su formación en el Reino Unido y Alemania.
De nuevo en Madrid, al estallar muy pronto la Guerra Civil, Ochoa aprovechó la coyuntura de 1936 para dejar España por ambientes más propicios a la investigación. Pasó por Alemania, luego estuvo en el Reino Unido, y en 1940 pasó a afincarse en los Estados Unidos (1941, Universidad Washington de San Luis; 1945, Universidad de Nueva York), donde el matrimonio Ochoa se naturalizó estadounidense en 1956. Por aquellos años había realizado investigaciones sobre farmacología y bioquímica, que le valieron la medalla Bewberg (1951).
Para entonces la bioquímica había dado otro vuelco, convirtiéndose en biología molecular. En 1953 F. Crick y J. Watson propusieron para el ADN (ácido desoxirribonucleico) su modelo de doble hélice, y aunque no se veían por entonces las consecuencias prácticas, los ácidos nucleicos pasaron a primer plano. En 1955 Ochoa publicó, con la bioquímica francorrusa Marianne Grunberg-Manago, el aislamiento de una enzima del colibacilo que cataliza la síntesis de ARN, el intermediario entre el ADN y las proteínas. Los descubridores llamaron «polinucleótido-fosforilasa» a la enzima, conocida luego como ARN-polimerasa.
En 1956, el norteamericano A. Kornberg, otro discípulo de Ochoa, demostró que el ADN se sintetiza igualmente mediante su polimerasa. Ambos compartieron el premio Nobel en su edición de 1959 por sus respectivos hallazgos, que supusieron un avance enorme, pues ya se podía atacar el desciframiento del código genético, como se hizo muy rápidamente mediante análisis estadístico de frecuencias, al modo como se descifran otros códigos y lenguajes desconocidos. Vista la utilidad de la doble hélice, Watson y Crick compartirían el Nobel de Fisiología y Medicina en 1963.
Aunque para el gran público el nombre de Severo Ochoa se vincula a su trabajo sobre ácidos nucleicos y código genético, su investigación fue polifacética, dentro de una línea de rigor argumental. Estudió la fijación de CO2 por las plantas, avatares del fosfato en las fermentaciones, utilización de la glucosa (glucólisis), papel de la vitamina B1, oxidación del ácido pirúvico y cierre del ciclo de Krebs mediante la «enzima condensante» que se llamó de Ochoa.
España quiso recuperar su magisterio, y al efecto en 1971 se creaba para él en Madrid el Centro de Biología Molecular. Jubilado de la Universidad de Nueva York (1975), en 1985 regresó definitivamente al país de origen, y en 1987 ingresaba en la Real Academia de Medicina, y fue nombrado presidente de la fundación Jiménez Díaz; pero el pronto fallecimiento de su esposa un año antes supuso un golpe psicológico irreversible. Así, sin merma de facultades, pero con la moral baja, llegaría a un deseado final, el 1 de noviembre de 1993.
Cabe preguntarse si la operación Ochoa cumplió su objetivo. El sabio lamentaba la escasa inversión investigadora en España, una insignificancia en comparación con su patria científica, Estados Unidos. Pero no hay que olvidar que los grandes logros de Severo Ochoa, incluidos los que le llevaron al Nobel, se realizaron en centros modestísimos, con técnicas bastante simples; eso sí, en competencia frente a otros igualmente modestos, pero igualmente motivados.