El Athanor del Alquimista.
"La Puerta a la muerte”
Este artículo puede parecerle negativo a ciertos lectores, ¡no
es así de ninguna de las maneras! Está escrito desde lo más
real con que el hombre transita por ésta vida y desde el conocimiento
de qué, pese a los miles de pronunciamientos religiosos de esperanza
y a los postulados filosóficos de 1a vida eterna, la humanidad generalmente
continúa considerando a la muerte como el final absoluto de todo
y, por lo tanto, con desesperanza y tristeza.
La muerte se define como 1a cesación permanente de todas las funciones vitales,1a falta de vida. Esta definición solamente considera los aspectos, puramente físicos de la vida.
La mayoría de las religiones y filosofías sostienen que hay más en la vida
que el cuerpo físico, siendo por ello que a la cesación de
las funciones vitales en el cuerpo físico de una persona las Escuelas esotéricas la
denominan transición, lo que a su vez se define como el acto o estado
de pasar de un lugar, condición o acción a otro.
Un aspecto importante del temor a la muerte, o transición como nos
gusta decir, es la supuesta pérdida de la consciencia de los seres
queridos, del mundo alrededor nuestro, y la ausencia de experiencias sensorias
placenteras. Pero... ¿sabemos que esto está más allá
de la puerta a 1a muerte? Sócrates dijo: "El temer a la muerte no
es más que creerse sabio cuando uno no lo es; pues pensar que uno
sabe lo que no sabe. Ningún hombre sabe que la muerte no pueda ser
la más grande de las bendiciones para un ser humano; y, sin embargo,
“la gente teme como si supiesen con certeza que es el mayor de los
males". El recién nacido, durante el período de su más
temprano desarrollo, técnicamente está vivo, hoy día
podemos verlo por las ecografías que el ginecólogo realiza
a la embarazada, pero está inconsciente de que está vivo
o siquiera que es. Hay quienes insisten vigorosamente que el momento
de la concepción marca el principio de la vida para una personalidad.
Esto significa que la consciencia de las bendiciones de la vida se realiza
aún duran- te los meses prenatales. Entonces ¿podemos
estar tan seguros que la vida cesa más allá de la puerta a
la muerte porque no puede haber consciencia física?
Quizás deberíamos comenzar a damos cuenta de que la vida no depende de nuestra habilidad de pensar y estar conscientes. Tengamos presente de que la misma vida universal que activa al hombre , funciona en formas animales y vegetales.
Las plantas simplemente no están conscientes y no piensan a la manera del hombre.
Sin embargo, vuelven sus hojas hacía el Sol
en pos de energía y entierran sus raíces en la, tierra profundamente
para encontrar necesaria comida yagua.
Otro factor que contribuye a la creencia de que la muerte lo termina
todo, es la discutible relación entre el cerebro y la mente, ya que
algún diccionario nos dice que la mente es:
"el agregado de procesos que le se originan en o están asociados con el cerebro, y éste es definido como "mente; intelecto"
Ahora bien, cualquier doctor o carnicero
sabe que el cerebro es un órgano físico de un cuerpo físico
y, por supuesto, ninguno de ellos ha visto nunca una mente. Los estudiantes
de esoterismo sabemos que la mente funciona a través del cerebro
como lo hacen todas las funciones humanas, pero que no es exclusivamente
dependiente de este.
La mente del hombre es inmortal porque es una
parte del alma -personalidad- y ésta a su vez son parte del
Alma Universal, mientras que el cerebro, como todos los órganos
físicos", es mortal.
No obstante ser el cerebro lo que hace que sea posible estar físicamente
consciente del funcionamiento de la mente, la ausencia de consciencia física
no establece la ausencia de la mente; Hay otros planos de ser o existencia
y cada uno tienen su distintiva forma de consciencia. La vida terrena está
marcada por muchas iniciaciones: nuestro nacimiento, que suele ser acogido
con jubilo y alegría por aquellos adonde llegamos, el principio de
nuestra educación escolar, nuestro primer empleo, el matrimonio y
como consecuencia la separación de nuestros padres, ser padres, perder
algún o algunos seres queridos y muchas otras. Todas traen su propia
atmósfera de misterio y de aprensión.
No obstante sobrevivimos y después estamos agradecidos por la experiencia! ¿ Porqué entonces tenemos miedo a la muerte, cuando el dintel de la puerta a ésta es el de la iniciación mayor por -la que pasa el ser humano? El propósito de toda puerta es el de separar dos áreas o situaciones diferentes; son simplemente los medios de salida de una y la entrada a otra.
La puerta a la muerte es sencillamente el portal de la vida física a la vida no física.
Todo esoterista sostiene que el hombre entró a
la vida física por la misma puerta; la vida es eterna y el hombre
cruza este dintel muchas veces.
Todas las religiones y el misticismo nos dicen que Dios es Amor. Tal Dios
no puede ser imaginado como creando vida y luego destruyéndo1a. La
vida es eterna como ya hemos dicho, por 10 tanto pasamos de una expresión
de la vida en otra parte o de otra forma cuando entramos a la vida física.
Esta vida es una escuela de experiencias con muchas oportunidades para aprender
y crecer. Eventualmente, terminamos con el curso y estamos listos para la
graduación a otra y más elevada fase de la vida, al igual
que pasa en la vida física respecto a los estudios, que cuando un
grado se han completado, estamos listos para dar comienzo al siguiente más
alto.
Al llegar a la Puerta de la Muerte nos presentamos al "guardián
del dintel" declarando nuestra preparación para la gran iniciación.
Esto ya lo indica la religión cristiana cuando dice: "hacer examen
de conciencia" examen para organizar un nuevo curso -una nueva vida en un
cuerpo físico-.
Juan
Sánchez Gallego.
Investigador, divulgador esotérico.
Consejero en Ciencias Espirituales.